sábado, septiembre 17, 2005

Fragmento "La Insoportable Levedad del Ser" Milan Kundera


Estaba sentada en el borde de la bañera y no podía dejar de mirar la corneja moribunda. Veía en su absoluto desamparo la imagen de su propio sino. Se dijo varias veces: no tengo en el mundo a nadie más que a Tomás.
¿Había llegado a la conclusión, tras el episodio con el ingeniero, de que las aventuras no tienen nada que ver con el amor? ¿De que son leves y no pesan nada? ¿Ya está más tranquila? En absoluto. Vuelve a su mente la siguiente escena: Salió del retrere y su cuerpo estaba en la antesala desnudo y rechazado. El alma temblaba, asustada, en algún lugar en la profundidad de las entrañas. Si en aquel momento el hombre que estaba en la habitación le hubiera hablado a su alma, se hubiera echado a llorar, hubiera caído en sus brazos.
Se imaginó que en su lugar hubiese estado en la antesala junto al retrete alguna de las amantes de Tomás y que en lugar del ingeniero hubiee estado dentro Tomás. Le habría dicho a la chica una sola palabra y ella lo hubiera abrazado llorando.
Teresa sabe que así es el momento en que nace el amor: la mujer no puede resistirse a la voz que llama a su alma asustada; el hombre no puede resistirse a la mujer cuya alma es sensible a su voz. Tomás no está protegido ante los peligros del amor y Teresa ha de temer por él cada hora y a cada minuto.
¿Cuál es su arma? Unicamente su fidelidad. Se la ofreció desde el comienzo, desde el primer día, como si supiera que no tenía otra cosa que darle. El amor que hay entre ellos es de una arquitectura extrañamente asimétrica: descansa sobre la seguridad absoluta de su fidelidad como un palacio mastodóntico sobre una sola columna.
La corneja ya no movía las alas, sólo aveces le temblaba la patita herida, quebrada. Teresa no quería separarse de ella, como si velase junto al lecho de una hermana suya moribunda. Al fin fue a la cocina a almorzar rápidamente algo.
Cuando volvió la corneja había muerto.

2 Comments:

Anonymous Anónimo said...

¡Hola Carmen! Sé que hice muchas cosas no tan buenas en primaria y secundaria, y si alguna vez resultaste herida, te pido me disculpes por favor.

Iré al grano: Tu manera de escribir es excelente y estoy segura que te aguarda un gran camino en el mundo del periodismo, sí, serás grande en ese campo. Además de manifestar mi más sincera admiración (no estoy escribiendo esto nomás por escribir), pues pasaba a saludar y a añadir un comentario (yeiiii).

Cuidate :)... ¡Nos vemos!
.c h a i.

"When one door of happiness closes, another opens; but often we look so long at the closed door that we do not see the one which has opened for us"

2:02 p.m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola carmen
jaja
no pues tengo mucho de no verte..
ni a ti ni con los que estaba en internacional..menos chaves..y la otra vez vi a aini danil..o daniel aini
jaja
no me acuerdo el orden
la verdad si escribes chido!
deverias hacer tu libro...jaja
y ganarte un nobel...y decir "gracias a lalo escribi este libro" jajajajaja
bueno te mando saludos y espero verte un dia jaja ya ni por que vives cerquita jaja
bye!

4:11 p.m.  

Publicar un comentario

<< Home